sábado, 11 de septiembre de 2010

En espera...



Ante lo insólito: calma, ante lo trágico: resignación, ante lo triste: llanto, pero ¿Ante la incertidumbre? ¿Que debo hacer? ¿Ignorar mi sentido común y seguir mi vida como si no pasara nada? ¿Buscar una respuesta que se niega a ser dada? La verdad es que hay un punto entre la felicidad y la tristeza, el cual es peor que esta ultima, y es la incertidumbre, ya que no se sabe si vas o vienes, no sabes si reír o llorar, ¡No sabes nada! Por eso se llama incertidumbre, desespera las mentes, aliena los corazones, desbarata fortalezas, hace meollo en la mente y los corazones como una termita, que lentamente devora todo lo que halla a su paso, así acaba con las ilusiones, con los sentimientos, así mata las esperanzas las pisotea, así poco a poco crea odio y resentimiento, gracias a Dios por darme las armas necesarias para afrontar este tipo de cosas, con la paciencia como escudo y la comprensión como arma tengo la confianza de superar una de las cosas que mas desesperan a las personas: La incertidumbre…

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